Hacia ya unos meses que los Padres, de Pépito se habían divorciado. Y él se había quedando con su madre.
Una noche, se despierta Pépito y oye la voz de su madre; así que se
levanta. Entreabre silenciosamente la puerta del dormitorio de la madre, y ve como esta se retuerce en la cama como si estuviera padeciendo algún dolor, y
entre gemido y gemido la escucha decir: - ...un hombre... un hombre... cómo
necesito un hombre...!!!
Silenciosamente, vuelve Pépito a su cuarto. Al día
siguiente, al volver la mamá de Pépito del trabajo, vino acompañada por un
señor que se quedó a pasar la noche.
En la madrugada se podía escuchar a Pépito
gimiendo y retorciéndose en la cama al mismo tiempo que decía: - ...una
bicicleta... una bicicleta... como necesito una bicicleta...!!!
Ora, sí te la mamaste...!!!


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